DeliberHaz, DeliberActúa

Imagen: Photorack
Deliberación: es la capacidad para pensar las cosas detenidamente antes de actuar. Y además esta capacidad es una de las subdimenciones de la responsabilidad según El test NEO PI. En otras palabras hay una correlación entre la responsabilidad de un profesional y su capacidad para diseñar un objetivo y una estrategia para alcanzarlo. 

Y traigo este tema a colación por la incipiente moda por hacernos pensar que “el éxito está en nuestra mano” con una técnicas de productividad que si bien pueden ser útiles adaptadas a cada caso poco tienen que ver necesariamente con él éxito que sin duda tendrá una definición diferentes para ti y para mí. 

Parafraseando el anuncio de un coche “La acción sin deliberación no sirve de nada” porque estarás en manos de la suerte. 

Recordando a Pareto, el 20% de nuestras acciones producen el 80% de los resultados. De modo que disparar mucho poco tiene que ver con ganar un concurso de tiro. 

Imagina que habiendo escuchado a una amiga que en caso de hacer una fiesta de 50 cumpleaños solamente la haría en el mismo sitio donde cumplió su mayoría de edad, un lugar lleno de recuerdos para ella y te decides a organizarlo. Crees que será una gran sorpresa y comienzas a llamar a sus amigos y familiares. Decidís hacerle una recopilación de fotos y su tarta preferida. A alguien en la euforia de la fiesta aporta que su color preferido es el azul. Su empeño en conseguir que la decoración, la tarta y el álbum fuesen en color “azul atolón” os tiene una semana buscando y cuando llamas al lugar motivo de la fiesta resulta que ya está alquilado. 


DeliberHaz es la forma en que recuerdo cuando al impulsividad me invita a dar respuestas rápidas a todos los temas. 

Otra subdimensión de la responsabilidad es la necesidad de logro o de de alcanzar metas y dotar a la vida de dirección y propósito. ¿Para qué?

Hay quien se afana en hacer difícil lo sencillo porque no puede hacer simple lo complejo. 

Siendo estudiante tuve que ayudar en un transporte de armarios archivadores para una asociación de estudiantes. El transportista viéndome pelear con aquellos muebles me dijo.

-Espera, no derroches energía- y me indicó que arrastrara sobre la manta para facilitar hacer más sencilla la tarea. Aprendí que el objetivo era hacer el transporte y no volver a casa reventado porque había cargado mucho peso. 

Somos energía, individual o en grupo, y en qué la pongamos decidirá nuestro futuro. 

Dicen de ti

Que no quieres leer más de seis líneas en un párrafo,
ni escuchar a un orador más de treinta minutos seguidos.
Dicen que te da igual si abro interrogación
y que con una foto o un vídeo ya te haces una idea.

Dicen que los números no te importan pero antes de tu primer apellido has deslizado tus “followers”.
Dicen que has creado una spin off de una startup pero es otro comercio de tu familia.
Y dicen que has pintado las paredes y lo llamas estrategia de innovación. 

Dicen que hay que buscar tu atención, constantemente.
Que te dedicas a sacar fotos de la comida.
Que si no te dicen que “querer es poder” te arrugas y no sigues leyendo.
Que lo tuyo es “comparte y no mires con quién", ni qué.
Hasta dicen que me lees sólo para que te lea.

Menos mal que te conozco y no me creo nada. 


Suárez: reflexiones de Liderazgo

Imagen de ElDiario.es

Pasados ya unos días de la saturación informativa sobre la trayectoria del presidente Suárez, podemos tomar un poco de perspectiva para obtener algunos aprendizajes del que seguro es un nombre propio en la historia de España, un líder. 

 

- Una anécdota constatada es que el joven Suárez regaló libros a sus compañeros de primero de derecho con la dedicatoria “Del futuro Presidente del Gobierno”.
La ambición es una característica de líder. La motivación por influir en el entorno y la creencia de tener capacidad para cambiarlo es imprescindible tanto para perseguir el poder de decisión como para coger la oportunidad cuando pasa por delante.

- Carisma: esa extraña capacidad que da autoridad al líder sin saber muy bien de donde procede. Pilar Cernuda recuerda en su libro El síndrome de la Moncloa: “Suplía sus carencias intelectuales con la extraordinaria visión política, una gran intuición y una capacidad asombrosa de convicción. Suárez era un hombre con mucho encanto personal y seducía al instante a personas de muy distinta procedencia geográfica”.
No se trata tanto del aspecto físico de la persona como del ánimo de conocer y utilizar tus armas de seducción con las personas que te rodean.

- Relaciones: Suárez no pertenecía a la clase política del momento y por tanto carecía de apoyos fuera de su entorno más próximo bastante limitado en número. Eso si, su distancia con el élite le hacía comprender mejor el modelo de pensamiento del ciudadano medio a diferencia de los que él decía: “Los que siempre han dormido en sábanas de hilo”.
En el plano internacional la situación era peor al ser un auténtico desconocido, de un país que causaba reticencias, acusado por el desconocimiento de idiomas.

Cuarenta años después este aspecto ha pasado de importante a crítico debido al proceso de globalización y el trabajo en red para un líder del siglo XXI.

- Falta de formación: curiosamente la única debilidad que tras su muerte se menciona en alto. Sin embargo su única falta fue ser un estudiante medio que finalmente tuvo su Licenciatura en Derecho y su posterior Doctorado. El conocimiento de idiomas no ha evolucionado en los currículos presidenciales desde entonces. ¿Entonces a qué formación se refieren los críticos? probablemente a esos opositores con habilitaciones del Estado que son buena parte de los gobernantes actuales que no han demostrado más allá de una alta capacidad memorística y eso sí, una disciplina de monje de clausura.

- Honestidad: es cierto que apenas estuvo en el poder cuatro años y medio pero la perspectiva histórica no ha tenido ningún reproche conocido para el Presidente en términos de corrupción en esta economía de amiguismo en la que vivimos actualmente. Y por cierto una X, la de la honestidad, que todavía no están despejadas en otros ex-presidenteS.


La construcción de un mito

Empezando por el final, no sabe uno si situarlo hace 11 años, cuando la memoria de Adolfo Suárez desapareció, o hace una semana cuando su cuerpo dejó de respirar. Es lógico que los medios tengan preparadas de antemano la necrológica de los personajes sociales para una eventual respuesta. En el caso de Suárez este tiempo se dilató tanto que facilitó la ocasión de pensar en todos los detalles.

Según El Mundo fue el mayor de sus hijos quien se interesó sobre la previsión de las exequias para un Presidente descubriendo que no existían dichos planes. De este modo Suárez Illana presentó un proyecto que pronto sería puesto en marcha para el funeral de Leopoldo Calvo Sotelo.

Cabe pensar que el anuncio del inminente fallecimiento en vez de ser a posteriori como suele ser habitual, fue una decisión meditadamente tomada para amplificar una amplia campaña de construcción de un mito en dos tiempos. Las 48 horas de espera de la noticia plagadas de especiales en todos los medios de comunicación. Una no noticia que eclipsó por ejemplo una gran manifestación por los derechos básicos en España.

Casi según lo previsto dos días después se comunica el fallecimiento cuando los preparativos están detenidos porque van por delante de la realidad.
Una semana después los homenajes de todas las clases sociales han sido explícitos y unánimes. Destacan los que provienen incluso de los que le traicionaron en su momento.
Las mismas anécdotas en todas las televisiones y esa asimilación con la Familia kennedy, como saga política salpicada de dramas personales, han sido los últimos mensajes repetidos hasta la la saciedad. Toca ahora reposar las emociones, la información está disponible hace décadas y saber si el Líder que fue, ya ha evolucionado a Mito que es realmente con lo que parece que se construye la historia del hombre.


Conflicto y estrés: ¿En qué inviertes tu energía?

No es una pregunta retórica, ni una reflexión filosófica para el futuro. Al contrario la respuesta está en nuestras acciones y no en nuestro pensamiento. 

Entre las muchas inversiones poco rentables de nuestra energía podemos encontrar por ejemplo: la energía en hacer ver que somos buenos profesionales, la aplicada a la búsqueda de la perfección o la que de mala gana aplicamos a un trabajo que no nos gusta y quizá debamos repetir. En definitiva derroches energéticos.

Pero sin duda la inversión de energía menos rentable es la ponemos en los conflictos. 
Maticemos primero que un problema de trabajo no es un conflicto. Por divergentes que sean la opiniones o los objetivos, un problema de trabajo se soluciona dialogando o con la imposición de quien ostente la autoridad pero se soluciona. Pero cuando se cierra en falso, cuando las emociones entran en juego el problema original ya no tiene importancia ahora se trata de ganar a la contra-parte. Así que comenzamos a emitir juicios generales sobre el otro. En vez de señalar lo que  "dice" o "hace" empezamos a utilizar el verbo "ser" para etiquetar al otro y tener entonces motivos fundados para participar en el conflicto. 

También buscamos pruebas para confirmar el conflicto: "ha hecho eso para molestarme", "sólo me quiere llevar la contraria". Y así, sea cierto o solo percepciones propias, vamos cargando nuestra escopeta con malos sentimientos. Nos convertimos a veces en víctimas ante nosotros mismos y ante otros y a veces en "depredadores" cuando podemos aportar nuestro granito de arena al conflicto, hablando mal del otro o comportándonos incluso contra nuestros valores con el objetivo de "fastidiar al que nos fastidia". 

Estamos ya en esa noche de ruleta en la que tanto hemos invertido que la única opción es seguir adelante y esperar un golpe de suerte para ganar. Pero la realidad es que podemos seguir perdiendo hasta el amanecer y perder energía es mucho peor que perder dinero. Esa energía es la que quizá necesitemos en otros ámbitos de la vida, en especial para hacer cosas que nos hagan felices. 

"Los conflictos son de personas conflictivas"

Nos daría mucha tranquilidad pero por desgracia no es cierto. Los conflictos, también los violentos,  implican a personas normales en situaciones emocionalmente complejas. Pensemos simplemente en personas radicales en la defensa de sus valores, en los perfeccionistas, en los inseguros que pretenden ser dominantes para camuflar su debilidad etc.
Todos estamos rodeados de conflictos en la medida que son inherentes a la interacción humana así que deberíamos estar preparados para afrontarlos con éxito. 

El primer paso es distinguir qué causas merecen la inversión de nuestra energía. Si en vez de vivirlos "con emociones y a lo loco" pudiéramos decidir de forma sosegada en cuáles invertir nuestra preciada energía, tendríamos menos conflictos. 
Haciendo un repaso por nuestra trayectoria profesional y en la sinceridad que deberíamos guardarnos a nosotros mismos podemos preguntarnos. ¿Cuántos conflictos he tenido en mis diferentes trabajos? ¿Puedo estar contribuyendo a generarlos por algún motivo como inflexibilidad o exigencia? ¿Los conflictos surgieron cuando otros se alejaban de mi forma de trabajar? ¿Piensas eso de "esto sale va a ser así como que me llamo @ElViajedeícaro?

Es relativamente normal que en un grupo encuentres alguna persona con la que no te entiendas o te genere recelo pero si en cada trabajo encuentras alguien así quizá podrías pensar que hay cambios que puedes hacer para ser capaz de trabajar con personas a pesar que no tengas buena sintonía personal o profesional. 

No se trata de ser pasivos en la defensa de nuestros derechos, se trata de pensar en qué invertimos nuestra energía vital. ¿merece la pena?












Gamificación si, infantilización no

¿Prefieres que vayamos a trabajar o a jugar? Pues eso mismo que has pensado es la esencia de la ludificación, juguetización. Aprovechar la predisposición psicológica positiva que tenemos hacia los procesos de juego como medio para superarnos a nosotros u otros.
Mucho tiempo atrás la formación se nutrió también de esta filosofía incorporando todo tipo de dinámicas, juegos de rol, simulaciones in-basket, formación outdoor. Pero en estas ocasiones se jugaba estableciendo paralelismos entre el juego y el entorno de trabajo o en todo caso intentando reproducir las condiciones de trabajo simulando los comportamientos. La gamificación supone llevar el juego directamente al lugar y al contenido del trabajo otorgando recompensas en función de determinados logros: trofeos, barra de progresión, cuadros de mejores puntuaciones, regalos y moneda virtuales. Por otro lado, y no necesariamente correlacionado con lo anterior, los asistentes a la formación cada vez demandan más diversión, o quizá distracción, en detrimento del contenido formativo. Está claro que “Sorprender ayuda a retener” pero ¿Estamos perdiendo la capacidad de concentración? ¿Es imprescindible cambiar de metodología cada 15 minutos? ¿Cada diapositiva ha de ser una foto del National Geographic con una palabra? ¿Podemos reflexionar más 3 minutos? ¿Es más interesante tuitear la idea o interiorizarla?
Son tiempos en los que en España se habla de productividad, competitividad y de trabajo duro sin embargo en una formación, una presentación o conferencia se invierte mucho tiempo y esfuerzo en captar la atención de las personas.
Juguemos como verdaderos niños: concentrados.


Podcast: ¿Te quejas o protestas?

Imagen vía @rondinetes
La viñeta refleja perfectamente el espíritu de nuestro programa de hoy. Nos quejamos en nuestra casa, a nuestra familia, nos quejamos ante la televisión, nos quejamos con los compañeros. ¿Para qué?¿Tiene la queja algún beneficio terapéutico? ¿Nos sentimos mejor cuando nos quejamos? ¿Cómo te sientes antes una persona siempre quejosa?.Te recomendamos este vídeo que reflexiona sobre algunas de estas cuestiones. Ver. Después quizá te interese saber más sobre la campaña "21 días sin quejarse" que te contamos en el programa. Si quieres saber más.
Por otro lado cuando tenemos la oportunidad de protestar en el sentido de exigir nuestros derechos tendemos a callarnos y eso si, quejarnos en privado o a nuestro entorno. "Cari, esa señora se está colando y nosotros vamos antes ¿No vas a hacer nada?". 

Corren tiempo  fáciles para quejarse y algo más complejos para protestar y exigir. 

Desde el principio de los tiempos "el bien común" se ha ido obteniendo a medida que el miedo cambió de bando. El voto de la mujer, la no discriminación, los días de descanso o la prohibición del trabajo infantil.  En el programa repasamos los hechos que ocurrieron en el día del trabajador y también el de la mujer trabajadora en 1911 cuando más de 140 mujeres perecieron en el incendio de fabrica que tenía tapiadas sus puertas y ventanas. 

¿Qué ocurre en España?¿No falta cultura democrática? ¿Nos falta unión? ¿Nos falta conciencia de ser los ciudadanos en vez de los súbditos? y lo que es más preocupante ¿nos falta empatía con el sufrimiento de otros, con los derechos recortados de los demás? ¿Nos falta coraje para defender los derechos propios?. 



Y tú ¿Te quejas o protestas? (Hoy a las 23.30 Madrid CEST)


Puedes escuchar el programa en el reproductor de este blog o bien ir a Spreaker para escucharlo o descargarlo.  En tu tablet o teléfono lo mejor es bajarle la aplicación gratuita de Spreaker.


Podcast. Radio Control. (Especial Verano 2013)



Como el año pasado viví una muy buena experiencia este verano repetimos. El Especial de Verano de el Viaje de Ícaro sigue siendo un paseo por la condición humana pero algo más desenfadado y sobre todo positivo. 
Está pensado para acompañarte durante 30 minutos. Aunque el programa será en directo puedes escucharlo cuando te venga bien incluso en tu tableta o teléfono para lo que te recomendamos la aplicación de Spreaker. 

En esta ocasión haremos un viaje imposible desde mis primeros recuerdos sobre la radio hasta una reflexión sobre el control con el que queremos vivir nuestras vidas. Dos temas incasables pero que un día a mí me llegaron juntos.